¿La responsabilidad es de la familia?

Es una frase que nos ha quedado retumbando en la cabeza a los/as trabajadores/as de los OAL provinciales. Una frase que surge de las declaraciones de los/as funcionarios de Desarrollo Social en el contexto de lo que fue una nueva tragedia y fatalidad que duele y nos enluta.

En este comunicado queremos traer a reflexión algunos aspectos: primero, consideramos absolutamente desafortunados y repudiables los dichos de las autoridades al plantear abiertamente y públicamente que familias que viven en contextos violentos –entendiendo la violencia desde la falta de acceso a la garantía de sus derechos y necesidades básicas– sean «responsables» de tamaña tragedia.

Nos preguntamos qué responsabilidad le cabe al gobierno por la generación de condiciones precarias de existencia de estas familias y comunidades. Por supuesto que de ninguna manera se puede justificar un acto por parte de un adulto que atente contra la integridad de un niño, y sostenemos que, en esas situaciones, corresponde que la justicia recaiga con todo el peso que amerita.

Desde SiTEA nos hemos dispuesto a trabajar fuertemente en estos espacios dependientes de la Dirección de Promoción y Protección de Derechos de la DiNAF, en tanto las situaciones referentes a las condiciones laborales en las que los equipos técnicos y administrativos abordan estas complejas situaciones es y ha sido de precariedad y sobredemanda.

En lo que va de 2017 hemos realizado por lo menos 15 asambleas en los diferentes OAL, asambleas espontáneas en la Dirección antes mencionada y múltiples reuniones con la subsecretaria de Desarrollo Social, Marcela Fernández, todas orientadas a poder hacer visibles situaciones como: Revisar protocolos de actuación (haciendo aportes técnicos de los/as profesionales), poner de  manifiesto que los equipos abordan entre 100 y 150 legajos cada dos personas. Además, fallas edilicias, mobiliarias y falta de movilidad para la cantidad de situaciones para ir a domicilios, entre otras.

Ante todas estas situaciones, tratadas con quien ha tomado las decisiones del OAL desde hace casi dos años, la licenciada Verónica Álvarez, directora de Promoción y Protección de Derechos (máxima responsable de los OAL), surge una pregunta: ¿Dónde está Verónica Álvarez? ¿Por alguna razón la persona que maneja los hilos de estos organismos ha sido «resguardada»? Nos llama la atención, siendo que cuando ha tenido que instalar en los/as trabajadores la «mano dura», sí que ha estado presente. Lo ha hecho con los trabajadores/as más débiles, con los facturados que llevaron a cabo una retención de servicio para trabajar un documento en el cual, nuevamente, le señalan el mal funcionamiento de algunos procedimientos que terminan vulnerando a los/as niños/as y adolescentes de la provincia y exponiendo a los/as trabajadores/as.

Surge un nuevo interrogante: ¿Y si los/as trabajadores del OAL hubieran cometido un error?... Estarían imputados ¿por qué? Por un salario que no se diferencia del de cualquier empleado público a pesar de las responsabilidades que le competen; por un Estado tozudo que no escucha y alecciona al que quiere modificar su situación.

En fin, los/as trabajadores/as nucleados en SiTEA manifestamos un profundo sentir para con los/as familiares de Catherina. Nuevamente, exigimos que se mejoren las condiciones de los/as trabajadores/as de estos espacios y seguiremos realizando acciones territoriales en función de esto.

 

Contacto Prensa: Matías Morales – Sec. Gral. Rama Salud/De. Social – SITEA

Telefono: 2615179948